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domingo, 26 de junio de 2011

Tienes Derecho a Guardar Silencio

Tantos días en silencio,
callándome lo que siento,
tratando de mentirme,
procurando olvidarte…

Me dijiste que me alejará,
que al menos lo intentara…

“Tienes derecho a guardar silencio”
Eso fue lo que pensé cuando te fuiste,
cerrándome la puerta delante de mi cara.

Me conociste y me mentiste,
me regalaste falsa felicidad
que alteraba mi realidad,
pues era temporal.

No buscaba una aventura,
no pretendo ir con armadura,
pero ya no quiero tu calor,
porque solo me causa dolor.

Se me olvidará olvidarte,
trataré de mentirme,
pero no callaré lo que siento,
no guardaré más silencio.

Así que te vas a enterar,
ya no me pienso aguantar.
No es que necesites una aclaración,
ni que te moleste con esta canción…

Tan solo entender mis pensamientos
te recordará que tenía sentimientos.
Equivocados o ciertos, da igual,
porque te quedarás tal cual.

Suerte en el futuro
y cuidado en tu camino.
Intenta buscar algo de sentido,
y no hacer algo parecido.

No te deseo ningún mal,
pero quizá tu error fue fatal.
Puede que más adelante
busques alguien que pueda amarte
y hayas perdido en realidad
a alguien que te quiso de verdad.

Ahora te da igual,
pasas de todo y vas sembrando ilusiones
a quienes vas bajando los pantalones.
Disfruta, aprovecha el momento,
sigue con tu experimento.

Un día volverás a llamar
intentando “triunfar”,
cansada de esa “diversión”
buscando una relación.
Será entonces cuando aprendas la lección,
y que deberías haber prestado atención.

lunes, 20 de junio de 2011

Secando Lágrimas

Hay lágrimas que los ojos
no pueden evitar escupir,
cuando saben que las derraman
por alguien que no merece la pena.

Salpican la piel, la ropa,
la almohada y los amigos...
Al enfrentarse el dueño de estas a la realidad.

Tan solo es valioso, muy valioso
contener la agonía y rabia,
y enfocarla en fuerza
para llevar a cabo tus obligaciones.

...

Llegará un día en que podré olvidarte,
y ese será el día en que me muera.
Por suerte o por desgracia
te encontré, me enamore y te sufrí.

El tiempo ha pasado,
el fuego se ha enfriado,
pero las brasas jamás terminaron de apagarse.

El amor se fue,
junto al absurdo escudo de odio temporal.
Tan solo quedará el recuerdo,
el cariño y la esperanza de un posible reencuentro futuro,
sin lastres del pasado y sin supuestas pretensiones de uno y de otro.

Un “¿Qué tal?” sincero,
y un “Adiós” que poco a poco
se torne en un “Hasta pronto” por ambas partes.

La Oscuridad del Pozo

Me asomo a la oscuridad de la realidad,
que acecha en cada esquina
cuando uno la imagina.

No la busco, ella me encuentra.
La acaricio sin dudar y sin pensar
cuando todo parece que va a terminar.

Después se aleja en mi despertar,
con mi mente abierta y mis ojos cerrados, 
buscando el sonido de la vida.
Sintonía de un nuevo amanecer,
diferente y vacío de oscuridad.

Intento encontrar soluciones
a problemas anteriores,
que siempre son los mismos.
Deseos y metas postergadas,
que una vez más se alejan.

No hay milagros, ni formulas mágicas,
tan solo voluntad, esfuerzo 
y dejarse ayudar para poderlo lograr.

Y llegar a ser al fin libre,
para mañana buscar nuevos caminos,
antes bloqueados o ignorados.
Nuevos límites o retos aparentemente inalcanzables.

No buscar solo como fin la felicidad.
Ya no es tan importante…
Pues al final siempre es intermitente, 
al igual que sucede con la tristeza y la pena.

Tratar de lograr la paz con uno mismo.
Perdonarme por no haber alcanzado algunos deseos,
y esforzarme por conseguir los que aún es posible.
Sin importar el final, tan solo buscar sinceramente,
para así alcanzar la tranquilidad,
ese punto medio deseado entre felicidad y estabilidad.

Cerca, muy cerca…
Más allá de donde muchos no escuchan apenas,
podemos encontrar formulas milagrosas.
Palabras de sabiduría de aquellos seres que tanto nos conocen, y lo sabemos...
Pero los subestimamos con frecuencia…

Son nuestros amigos, (Los de verdad) 
y nuestra familia, (No todos) 
que pueden atravesar con facilidad nuestras barreras para ser felices, 
impuestas por nosotros mismos sin apenas darnos cuenta: 
El miedo, el orgullo, la autocompasión y la pereza de la promesa del mañana.

Tarde o temprano llegará,
no importa tanto el éxito,
importa la derrota
y aprender de las caidas
Lo importante es el camino,
el esfuerzo lo hará posible.